martes, 24 de mayo de 2011

Está tan cerca que casi puedo tocarlo…

Podría decir que Belén está resurgiendo de nuevo de su aletargamiento laboral, aunque eso sería no decir toda la verdad, porque, aunque no he estado activamente reciclándome para cuando entre a formar parte de ese mundo fascinante y “odiado” a la vez, que es el de los RRHH, nunca he parado de aprender pasivamente (gracias a mi trabajo) y de olisquear qué se cuece por esos mundos virtuales de la gestión de personas, del talento, de las competencias..

Además de fisgonear por esas empresas (sin ofender a la presente, que paga mi hipoteca) donde las personas son mucho más que costes variables, la cultura no es sólo las costumbres de una sociedad y a la hora de invertir se tiene en cuenta la formación, la igualdad, el desarrollo personal o el talento. Esas empresas que parecen sacadas de un cuento de hadas. Esas empresas a las que espero pertenecer algún día. Pues eso, que a parte de fisgonear también me he permitido echar algún c.v. (sólo por el simple hecho de saber si puedo ser golosa para alguna empresa) aunque no ha servido para mucho ya que parece que buscan al candidato imposible, no sirve con tener dos carreras, dos master, tropocientos mil cursos de adtvo de personal, haber trabajado en diferentes sectores relacionados con los RRHH y tener aptitudes y ganas para el puesto requerido. Parece que eso no es suficiente. En fin.


Pues bien, digo que me siento resurgir porque me han llegado dos ofertas de empleo (digo que me han llegado porque hacía mucho que no indagaba por la red y justo entro y me las topo de golpe) pero no dos ofertas de aquellas que he comentado antes, sino dos que se adaptan perfectamente a mi perfil laboral. Dos ofertas de dos empresas a las que andaba yo intentando echar el anzuelo. Dos empresas que piden conocimientos concretos que, sin ánimo de parecer engreída, considero poseer.

Pues bien, lo he hecho, le he dado al botón, con un nudo en el estómago he pasado a formar parte de esos numeritos pequeños en tamaño pero grandes en cantidad (en una doce y en la otra ciento de personas inscritas) que se encuentran justo debajo del “aceptar la oferta”.
Y ahora qué….

La seleccionadora seleccionada. Y me pregunto si se darán cuenta de que hay alguien detrás de esos números, alguien que vale la pena, no hablo sólo por mi, hablo por todas esas personas más que sobradamente preparadas para ese maravilloso puesto, personas esperando esa oportunidad para ver realizados sus sueños, personas con talento.

O tal vez pase al montón de: descartado/a.

Ya os contaré……

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