Tal y como está el País no es momento para bromas, hay que estar al acecho de todo aquello que nos pueda ayudar a mantener nuestro trabajo.
Entre compañeros y compañeras ya no hay paz, todos luchamos por no formar parte del ERE, ERTE o como quiera que se le llame a los recortes indiscriminados a los que estamos hechos a la idea, como si formase parte ya de nuestro ámbito socio-laboral.
Cada día nos levantamos pensando, ¿será hoy? ¿seré yo? ¿me tocará? Es una incertidumbre que no nos deja descansar.
Y yo me planteo cuál es la mejor manera de evitar esta sensación descorazonadora, esta sensación de vacío y tristeza que nos rodea en el ámbito laboral.
Estar formados y ser capaces de desarrollar cualquier tarea que nos requieran.
Desde siempre he luchado por la especialización, no creo que debamos ser maestrillos de todo, para cada oficio hay una persona adecuada, pero hoy en día eso no es real.
El ejemplo; un ingeniero industrial que me arregló la lavadora, lo hizo muy bien y por un precio razonable, pero, ¿qué ocurre con el técnico que lleva toda la vida arreglando lavadoras? Ahora se ve desplazado por un sector muy formado y joven que es capaz de arreglar la lavadora, el ordenador, la tele y cualquier elemento electrónico que se tercie, por estar en paro o tener un trabajo precario que no le cubre ni para la hipoteca.
Es por este motivo que no podemos dejar de formarnos cada día, hay que reciclarse para poder seguir en guardia.
Por otro lado, este parece que también es el momento de las separaciones, dicen que cuando los problemas económicos entran por la puerta el amor se va por la ventana.
Y estoy completamente convencida de ello. Estoy rodeada de parejas que se rompen, de parejas que no pueden más, no todas terminan por el dinero pero si parece que estamos en una época idónea de peleas y rupturas.
Para evitar después sentirse sola o solo, lo mejor es hacer como en el trabajo, reciclarnos, estar en el mercado. Es muy importante ser independientes económicamente de nuestras parejas. No podemos dejarnos, caer en el error de ser cuidadoras de hijos que después crecen y nos dejan en casa, sin oficio ni beneficio.
Hoy en día una mujer puede llevar casa trabajo, ocio y amistades en el mismo lote.
Y vuelvo a reiterar que la formación es la base de todo, tenemos que profesionalizarnos y estar al día.
Hay que ver qué se cuece por ahí, dejarnos ver y no perder las amistades de toda la vida, aquellas que siempre han estado ahí y que no se merecen ser abandonadas.
Lo mejor en este momento de nuestras vidas es tener una actitud positiva, dejar que el sol nos de en la cara, respirar aire puro, escuchar a los que nos rodean y tener contactos que nos puedan ayudar a la hora de cambiar de trabajo o necesitar uno.